Eva López Huerta

Por casualidad, o por que era mi destino, estuve un mes y medio allí, ayudando a Kika y a las maestras a lograr algo tan complejo en ciertos lugares del mundo, algo tan necesario como es dar la oportunidad a los niños de Topsia de acceder a la educación, de crecer en un ambiente de igualdad y respeto de los derechos humanos, en definitiva, de poder salir de la pobreza y la exclusión a la que están condenados antes de nacer.
Creo que en el fondo de todos nosotros existe el deseo de ayudar a quienes nos puedan necesitar, de soñar que podemos crear un mundo más justo y solidario, donde todos y en especial los niños tengan derecho a sonreír.
Y este sueño se vuelve realidad en Topsia gracias Kika y a todas las personas que de una manera u otra están trabajando para mantener vivo su pedacito de cielo.
Os animo a formar parte de él!
Amor, justicia, ilusión, esfuerzo, solidaridad, recompensa...
Palabras que todos conocemos alcanzan su máxima expresión en Los Niños de Topsia.
Eva López Huerta.